Te preguntarás ¿Cómo es una sesión de terapia energética con los animales?

Todos los seres vivos somos seres vibracionales, es decir, estamos cargados de energía. Ya Einstein demostró que todo es energía. Cuando me conecto con algún animal, realizo algunos pasos para lograr entablar una comunicación energética con él. Me centro. Despejo circuitos y barreras que yo misma pueda tener, pido su autorización para entrar a su campo energético y me vuelvo un canal donde dejo que los pensamientos lleguen a mi sin cuestionarme sin son ciertos o no, si son productos de mi imaginación o en verdad es que el animal está hablando conmigo.

Al enfocar y conectar mi sistema energético al de la mascota en un aspecto específico (un problema, enfermedad, comportamiento, estado mental, etc.) cambia el estado del animal a través de la conexión que establecimos previamente. Voy informando y verificando con el dueño lo que “me dice” la mascota y vemos los resultados en los días posteriores.

¿Cuándo me solicitan mis servicios energéticos veterinarios?

Cuando el dueño quiere mejorar el vínculo entre su mascota y él, ya sea equilibrando  síntomas físicos, decisiones de eutanasia, conflictos con otros animales o personas, problemas de comportamiento y, muy a menudo responder a algunas preguntas que el dueño pueda tener, por lo general, sólo quieren estar seguros que sus mascotas se sienten felices, amadas y estrechar los lazos entre ellos.

Los cambios a los que me refiero incluyen animales desahuciados que vuelven a comer, perros nerviosos con conductas destructivas que le temen a los cohetes, ruidos, o que no les gusta su nombre y actúan como tal; gatos que dejan de maullar y se vuelven más sociables, dolencias físicas y  síntomas que desaparecen de repente.

Es importante señalar que mis servicios energéticos no son un sustituto de una buena atención médica veterinaria.